Cómo evitar disminuir tu espiritualidad durante la cuarentena

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¿Te has dado cuenta de que de repente todos tenemos un poco más de tiempo? Parece que es algo común en todo el mundo ahora.

La pandemia de COVID-19 ha traído muchas cosas negativas, pero he intentado enfocarme en la parte positiva de esta situación. Personalmente, he pasado más tiempo leyendo las Escrituras durante la cuarentena.

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La vida en las Escrituras

Recientemente, estuve leyendo Éter y me topé con este versículo:

Y ahora prosigo mi narración; porque he aquí, aconteció que el Señor condujo a Jared y a sus hermanos hasta ese gran mar que separa las tierras. Y al llegar al mar, plantaron sus tiendas; y dieron al paraje el nombre de Moriáncumer; y vivían en tiendas; y vivieron en tiendas a la orilla del mar por el término de cuatro años. (Éter 2: 13)

Quizás sepas lo que pasó después:

Y aconteció que a la conclusión de los cuatro años, el Señor vino otra vez al hermano de Jared, y estaba en una nube, y habló con él. Y por el espacio de tres horas habló el Señor con el hermano de Jared, y lo reprendió porque no se había acordado de invocar el nombre del Señor. (Éter 2: 14)

Al tener en mente la pandemia mundial, estas escrituras tuvieron un mayor significado para mí. Quizás no vivo en una tienda, pero he pasado mucho más tiempo en casa en estos días. Es poco probable que pasemos cuatro años sin reuniones sacramentales, pero definitivamente serán más de algunas semanas.

Cuando todo termine y regresemos a nuestros centros de reuniones para la adoración dominical, no quiero que el Señor me castigue. Me hice la siguiente pregunta, “¿Estoy invocando el nombre del Señor?”

Al no asistir a la Iglesia cada domingo, puede ser fácil volverse complaciente. El día de reposo puede sentirse como cualquier otro día de la semana. Me entristece pensar que algunas personas retrocedan espiritualmente durante este tiempo.

¿Qué podemos hacer?

mundo de los espíritus

Este tiempo de pandemia mundial no es una excusa para relajarnos en el Evangelio. De hecho, el Presidente Nelson en la última Conferencia General dijo:

“Nunca ha sido más necesario que en este momento, saber cómo el Espíritu Santo les habla”.

Debemos usar este tiempo extra que tenemos en casa para llegar a ser más como el Salvador, Jesucristo.

Hice una lista de cosas que todos pueden hacer para mantenerse en forma a nivel espiritual. ¡Espero que te ayude o te inspire a ayudar a los demás! ¡Veamos!

1. Reserva un tiempo para estudiar

espíritu santo

Primero, separa un tiempo específico para estudiar el Evangelio. Puede ser en la mañana, durante el almuerzo o en la noche antes de dormir. ¡En el momento que más se adecúe a ti! Tampoco es importante cuánto tiempo estudies el Evangelio, así sea una hora o cinco minutos, lo que cuenta es que lo hagas y que tu estudio sea consciente.

Asimismo, puedes escuchar mensajes de la conferencia mientras te ejercitas o preparas la cena. Ve un video de la Biblia antes de dormir. Lee un capítulo cada día. Hay muchas maneras de lograr esta meta, especialmente en cuarentena.

Cuando haces que el estudio de las Escrituras forme parte de tu rutina, será muy difícil que lo pospongas y sentirás más la presencia del Espíritu en tu vida.

2. Enfócate en las oraciones significativas

Mi relación con el Padre Celestial siempre se fortalece cuando mejoro la forma en que oro. Confía en mí, sé cuán difícil puede ser. El Élder Christofferson dio un discurso acerca de cómo hacer que nuestras oraciones sean más significativas. Dijo:

Nuestras oraciones pueden ser breves en el transcurso del día y es simplemente lo que sale de nosotros de forma natural. Cuanto más nos acerquemos a Él, más automáticamente ocurrirá y sentiremos esa cercanía. Es como tener un amigo y caminar juntos por un pasillo en la escuela. Uno desea volverse y conversar acerca de lo que está sucediendo en ese momento. Y al acercarse más a Dios, esa compañía, esa amistad si se quiere, tiende a desarrollarse de la misma manera.

Me encanta la idea de que debemos formar una amistad con Dios. ¡Él nos ama! Sé que al hacer que nuestras oraciones sean más significativas, sentiremos Su mano con más frecuencia en nuestras vidas.

El Élder Christofferson también nos aconsejó que busquemos oportunidades para hacer oraciones  largas. Reserva ese tiempo y permite que el Espíritu te enseñe. Si hay niños en tu casa, puede ser difícil hacer estas oraciones. Pero, recuerda que el Señor ve tu esfuerzo.

Orar  con verdadera intención te traerá paz y consuelo durante este tiempo de temor y ansiedad. Sigue las impresiones del Espíritu.

3. Participar de “Ven, Sígueme”

Nuestros líderes fueron muy inspirados cuando publicaron el manual “Ven, Sígueme”. Esta herramienta espiritual es para todos y bendecirá tu vida inmensamente. Mi familia ha visto muchos milagros mientras lo ha estudiado cada semana.

Cada persona y familia experimentará el manual “Ven, Sígueme” de manera diferente. Algunos lo estudian todos los días y otros, solo los domingos. Haz lo que sea mejor para ti y tu situación. El manual tiene muchas ideas, actividades y sugerencias para aprender mejor el Evangelio.

4. Encontrar maneras de servir

Finalmente, el mundo necesita mucha bondad ahora. Servir a los demás no solo iluminará las vidas de los demás, sino que también nos ayudará a sentirnos mejor. Hay muchas maneras de servir a los demás, incluso cuando debemos quedarnos en casa.

Puedes enviar una escritura a alguien, tener una videollamada con un amigo, donar a alguna beneficencia, o confeccionar mascarillas. También puedes ofrecerte a recoger las compras de un vecino que realmente necesite permanecer en cuarentena. ¡Usa tu imaginación!

abuso

Mosíah 2: 17

Y he aquí, os digo estas cosas para que aprendáis sabiduría; para que sepáis que cuando os halláis al servicio de vuestros semejantes, solo estáis al servicio de vuestro Dios.

Cuando servimos a los demás, estamos al servicio de nuestro Padre Celestial. ¡Por lo tanto, nos estamos acercando a Él! Servir nos ayudará a traer Su Espíritu a nuestras vidas y continuar mejorando incluso sin nuestras reuniones dominicales.

¡Puedes hacerlo!

Los tiempos son difíciles, lo sé. Ayuda, lee las Escrituras y acércate a Cristo. Él nos ama y es la luz que nos guiará a través de estos momentos oscuros. ¡Oro para que todos regresemos a la Iglesia cuando esto termine y descubramos que somos mejores personas que antes!

¿Cómo te mantienes en el camino del convenio durante la cuarentena? ¿Qué más añadirías a esta lista? ¡Háznoslo saber en la sección de comentarios!

Fuente: Third Hour

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